Unos días antes de que los directivos de las cajas torcieran el gesto ante la idea de que se publicaran sus sueldos, la Revista de Libros, financiada por la Fundación de Caja Madrid, anunciaba su cierre. La Revista de Libros
era una publicación austera y prestigiosa: las firmas invitadas
cobraban honorarios simbólicos. No sé de cuánto dinero deberían
prescindir el presidente y el consejero delegado de Bankia para sostener
de manera filantrópica dicha revista, pero, dadas las cantidades
anuales que reciben, estoy convencida de que el aporte no les
descabalgaría el presupuesto.
Una pequeña revista no parece cosa importante ante la precaria
situación que se está viviendo en muchos hogares, tampoco ante los
recortes de los sueldos de los funcionarios, ni ante, por ejemplo, esa
cruel medida del Gobierno de Aguirre de luchar contra el absentismo
laboral penalizando a todos los trabajadores que precisen una baja por
enfermedad. Una revista casi no es nada. Tampoco parece serlo una
radiotelevisión pública a la que se pone contra las cuerdas y a la que
se obliga, con un brutal recorte, a medio cerrar.
La cultura, en
casos de crisis extrema, parece no ser necesaria. Es en tiempos como
este cuando de manera interesada se potencia el resentimiento social
contra los que se supone que son unos privilegiados: los trabajadores de
la cultura y de la información, que viene a ser lo mismo. Cierto es que
en las décadas pasadas se cultivó una cultura de escaparate, basada en
lo ostentoso e insostenible económicamente. Pero de la misma forma que
es inaceptable que el pobre haya de pagar por el pecado de los
financieros, también lo es que en la cultura paguen justos por
pecadores. No olvidemos que los responsables de esa cultura del derroche
eran políticos. En todas las ciudades dejaron pruebas de sus aires de
grandeza.
Fuente
Totalmente de acuerdo. Estoy harto de la canción: "Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades...", Seras TÚ, porque yo he vivido SIEMPRE de acuerdo a mi sueldo y he pagado TODO lo que debía. Me tienen HARTO ¡¡¡
ResponderEliminarCreo que me voy a deprimir porque siempre he vivido igual, como ahora, ¡en crisis! Jajaja.
ResponderEliminarAunque es cierto que ha habido gente que se pasó de madre, conozco un caso cercano, ha pasado de viajar a lo grande, comprarse un coche cada cuatro años más o menos... a tener que pedir para comer aunque parezca increíble. Su hijo le trae comida a casa porque apenas le llega el dinero a fin de mes. Es cierto que le pasa la pensión alimenticia a su ex, pero si hubiera ahorrado, si no se hubiera gastado tanto dinero, ahora mismo no estaría así.