Los días 13 y 14 de marzo de 1989, no hace tanto tiempo, la Tierra experimentó la mayor tormenta geomagnética que
la haya golpeado en décadas. Las partículas ionizadas provenientes del
Sol provocaron un apagón en Quebec (Canadá), dejando a 5 millones de
personas sin electricidad durante nueve horas en invierno y provocando
daños valorados en millones y millones de dólares. También destrozó un
costosísimo transformador en EE.UU. y envió a reparación dos equipos
similares en Reino Unido. Durante el «temporal», las agencias espaciales
perdieron el rastro de algunos de sus 1.600 sondas y satélites. Pues
bien, debemos prepararnos para algo mucho peor, un evento de tal magnitud que puede ocurrir una vez en mil años. El
problema es que no sabemos hasta qué punto puede llegar la intensidad
del golpetazo. Esta es la advertencia que Mike Hapgood, del Consejo de Instalaciones Tecnológicas y Científicas del
Reino Unido y jefe de un grupo de expertos que avisa al gobierno
británico de posibles riesgos del clima espacial, realiza en un artículo
de la prestigiosa revista Nature esta semana. miércoles, abril 18, 2012
La amenaza de la tormenta solar de los mil años
Los días 13 y 14 de marzo de 1989, no hace tanto tiempo, la Tierra experimentó la mayor tormenta geomagnética que
la haya golpeado en décadas. Las partículas ionizadas provenientes del
Sol provocaron un apagón en Quebec (Canadá), dejando a 5 millones de
personas sin electricidad durante nueve horas en invierno y provocando
daños valorados en millones y millones de dólares. También destrozó un
costosísimo transformador en EE.UU. y envió a reparación dos equipos
similares en Reino Unido. Durante el «temporal», las agencias espaciales
perdieron el rastro de algunos de sus 1.600 sondas y satélites. Pues
bien, debemos prepararnos para algo mucho peor, un evento de tal magnitud que puede ocurrir una vez en mil años. El
problema es que no sabemos hasta qué punto puede llegar la intensidad
del golpetazo. Esta es la advertencia que Mike Hapgood, del Consejo de Instalaciones Tecnológicas y Científicas del
Reino Unido y jefe de un grupo de expertos que avisa al gobierno
británico de posibles riesgos del clima espacial, realiza en un artículo
de la prestigiosa revista Nature esta semana. Un anciano japonés vive desnudo en una isla desde hace veinte años
Un
anciano japonés de 76 años ha hecho de una inhóspita isla su lugar de
retiro. Sotobanari, un lugar no dominado por el hombre, sin una gota de
agua y donde los pescadores rara vez paran. Masafumi Nagasaki vive allí desde hace 20 años. Y vive desnudo.
«No
hago lo que la sociedad me dice, sino que sigo las reglas de la
naturaleza. No puedes vencer a la naturaleza, así que tienes que
obecederla por completo», contó a la agencia Reuters. Completamente
desnudo afronta el azote de los tifones y se alimenta de insectos. La
piel de Nagasaki es cuero curtido por dos décadas de sol directo de la
isla, en la tropical prefectura japonesa de Okinawa.
Felicidad cardioprotectora
Que es mejor estar contento que triste o deprimido es algo que todo el
mundo piensa. Sin embargo, son muy pocos los estudios que han
encontrando una relación entre la felicidad y la salud.
Es cierto que en las últimas décadas han sido muchas las
investigaciones que han demostrado que los estados negativos, como la depresión,
la ira, la ansiedad y hostilidad, son perjudiciales para la salud
cardiovascular, pero apenas hay información sobre cómo las
características psicológicas positivas están relacionadas con la salud
cardiaca.
Hallan decenas de gigantescos huevos de dinosaurio en Chechenia
Varios científicos han descubierto en la región de Chechenia lo que creen que pueden ser un conjunto de huevos fosilizados de los reyes de la Tierra hace más de 60 millones de años, los dinosaurios.
«Hemos
encontrado alrededor de 40 huevos hasta la fecha, el número exacto aún
no se ha establecido», ha afirmado Said-Emin Dzhabrailov, un geólogo de
la Universidad Estatal de Chechenia. «Podría haber muchos más escondidos
en el suelo» finalizó.
Heidi Hankins, la niña con el mismo cociente intelectual de Einstein
La asociación internacional de superdotados, Mensa, ya cuenta con un
nuevo miembro. Heidi Hankins no es una niña normal. Con tan solo dos
años sabía leer, sumar y restar, sin que nadie le hubiese enseñado, casi
por instinto propio. Con cuatro años de edad la niña tiene un cociente
intelectual (CI) de 159, prácticamente el mismo número que llegó a tener
el científico Albert Einstein o Stephen Hawking. El promedio de un
adulto normal es de 100.
Luna. El misterio de Calenda

En el siglo XIX, Leire (Lucía Guerrero) es una joven que vive un peligroso romance con Joel (Álvaro Cervantes), cuando la chica y su madre (Belén Rueda), una juez, deciden mudarse a un pequeño pueblo en el que hay sucesos extraños que están siendo investigados por un guardia civil (Fran Perea).
Un escáner de tu cerebro permite predecir cuánto engordarás y cuánto sexo practicarás
¿Se puede adivinar el futuro escaneando el cerebro? En cierto modo sí, según un estudio que acaba de publicar la revista The Journal of Neuroscience. Los autores han encontrado una conexión
entre las respuestas del cerebro humano en las neuronas núcleo
accumbens -el centro de las recompensas- y el comportamiento futuro con respecto a la alimentación
y el sexo. En concreto, analizaron esta región en un grupo de sujetos
mientras estos observaban imágenes de animales, de naturaleza, de comida
y de personas. Y midieron su peso. Seis meses después volvieron a
pesarles y les preguntaron acerca de su actividad sexual. Comparando los
datos con los registros cerebrales archivados descubrieron que aquellos
cuyos cerebros habían respondido previamente con más actividad eran
también los que peso habían ganado en el momento de la segunda prueba.
La reacción cerebral ante imágenes con algún contenido sexual también
demostró estar relacionado con la actividad sexual.
La primera simulación completa del universo
¿Cuántas veces es recomendable masticar la comida?
Hasta 40 veces, según sugiere un reciente estudio de la Universidad de Iowa (EE UU). La razón es que masticar con insistencia los alimentos antes de tragarlos reduce la cantidad que comemos, porque disminuye el hambre y el "deseo" que nos hace devorar más de lo que necesitamos. Además, al comer despacio aumentan los niveles de CCK, una hormona relacionada con la saciedad, y se reduce la concentración de grelina, la hormona que estimula el apetito en el cerebro. El contenido de sal de la comida rápida varía en cada país
Los niveles de sal pueden variar significativamente en los productos de
comida rápida que se comercializa en varios países desarrollados, según
un estudio publicado en Canadian Medical Association Journal (CMAJ).
Los investigadores -de Australia, Canadá, Francia, Nueva Zelanda, el
Reino Unido y Estados Unidos- han analizado datos sobre el contenido de
sal de 2.124 productos, de seis empresas: Burger King (Hungry Jack en
Australia), Domino's Pizza, Kentucky Fried Chicken, McDonalds, Pizza Hut
y Subway. Concretamente se analizaron productos para el desayuno,
hamburguesas, productos de pollo, pizza, ensaladas, sándwiches y patatas
fritas. Los niveles de sal en alimentos similares variaron ampliamente
entre los países, siendo la comida rápida en Canadá y los EE.UU. la que contiene niveles más altos de sodio, en comparación con el Reino Unido y Francia.
¿Qué es el Antropoceno?
Es un término popularizado por el nobel Paul Crutzen en 2001. Durante
una conferencia, este químico holandés lo propuso como alternativa al Holoceno,
periodo geológico que habría comenzado hace 11.500 años y que, en su
opinión, habría dado a su fin ya hace tiempo. Aunque de momento no ha
sido aceptado de manera oficial por la comunidad científica, este neologismo se emplea desde entonces para subrayar los efectos irreversibles de las actividades humanas en los ecosistemas y el clima de la Tierra.
Poner una fecha de inicio al Antropoceno es materia de debate: mientras que unos lo sitúan en el siglo XVIII, con la Revolución Industrial, otros lo atrasan hasta el nacimiento de la agricultura.
Fuente
Poner una fecha de inicio al Antropoceno es materia de debate: mientras que unos lo sitúan en el siglo XVIII, con la Revolución Industrial, otros lo atrasan hasta el nacimiento de la agricultura.
Fuente
¿Qué alimentos nos hacen más listos?
Un estudio realizado hace unos años por científicos del Instituto
Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, revelaba que
existen tres componentes de los alimentos que fortalecen las sinapsis
-conexiones entre neuronas- y aumentan las habilidades cognitivas tras
consumirlos habitualmente durante tan solo cuatro semanas. Se trata de
la colina, presente en los huevos; el monofosfato de uridina, contenido en la remolacha; y el ácido docosahexaenoico (DHA),
un ácido graso esencial poliinsaturado que ingenirmos a través de
pescados grasos como el salmón y la sardina, así como en algunas algas.
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