MARUXA RUIZ DEL ÁRBOL - Londres
Las hermanas Brönte, Charlotte, Emily y Anne dieron pasos de gigante por
la igualdad de la mujer en la sociedad victoriana, abonaron la
literatura inglesa con ideas frescas, inventaron nuevas estructuras
literarias y parieron títulos gloriosos como Cumbres Borrascosas pero Reino Unido no encuentra el dinero para conservar su memoria. Durante años su tumba en la bonita iglesia de Haworth,
la localidad inglesa donde crecieron las tres hermanas, ha sido lugar
de peregrinación de sus lectores y uno de los mayores atractivos
turísticos del condado de Yorkshire.
Hoy el techo se cae a pedazos y el párroco de la iglesia ha sumado a
sus devotas obligaciones la de fregar el agua de las goteras del tejado,
la parte más dañada de esta estructura del siglo XV reformada en 1879.
La iglesia está íntimamente ligada a la vida y a la obra de las
hermanas, que se mudaron a esta localidad en 1820 cuando su padre fue
nombrado párroco. En aquel periodo de su vida escribieron Jane Eyre (de Charlotte Brönte) y Cumbres Borrascosas (de Emily Brönte).
Hace
más de un año la comunidad de Haworth dio a conocer un proyecto de 1,25
millones de libras (1,50 millones de euros aproximadamente) que se
destinarían a remachar el tejado y restaurar algunas de las pinturas,
dañadas por las filtraciones de agua, pero en esta época de feroces
recortes económicos la comunidad de Haworth aún no ha encontrado fondos.
A
pesar de que el organismo público británico English Heritage ha
prometido donar 100.000 libras para la primera parte del trabajo la
entidad ha decidido no ingresar la cantidad hasta que la parroquia logre
65.000 más, para asegurarse que el trabajo se completa. Hasta ahora la
iglesia ha logrado recaudar 28.000 libras gracias a donaciones pero aún
le faltan 37.000 para salvar la iglesia de la ruina.
El
responsable de la parroquia, John Huxley ha asegurado que si no logran
juntar ese dinero tendrán que volver a negociar con English Heritage.
"Existe el peligro de que perdamos toda la subvención". Las esperanzas
de conservar en buen estado el sepulcro de las hermanas que se firmaban
sus obras con pseudónimos masculinos recibieron un mazazo la semana
pasada. La comunidad de Haworth supo la semana pasada que no obtendrá la
subvención para la segunda fase de la reforma. "Es un periodo muy
difícil. Las fundaciones y fondos de inversiones no cuentan con el
dinero que tenían hace tres años. De todos modos estamos absolutamente
emocionados con el modo en que se el vecindario se ha volcado con la
recuperación de la iglesia. Esperemos que el espíritu de la navidad haga
su efecto y logremos completar la financiación que necesitamos. Pase lo
que pase la actividad de la iglesia va a seguir adelante, aunque sea
con el tejado en mal estado", asegura Huxley.
Fuente
No hay comentarios:
Publicar un comentario