
De los productores ejecutivos de la taquillera película del mismo nombre, Ron Howard y Brian Grazer (ganadores del Oscar por Una mente maravillosa), Parenthood es la revisión contemporánea de la historia de la extensa, colorida e imperfecta familia Braverman, formada por cuatro hermanos adultos que comparten los desafíos, los dolores de cabeza y la alegría de ser padres en nuestra sociedad contemporánea, tratando desesperadamente de lidiar con los problemas que la paternidad presenta hoy en día, y que afectan tanto a los padres como a los hijos, al mismo tiempo que se enfrentan a sus propias complicaciones personales.
La familia Braverman es como cualquier otra familia multigeneracional... se pelean, discuten, se hacen rabiar y, por supuesto, se quieren. Sarah Braverman (Maura Tierney, Urgencias), la única miembro de la familia que en su día se decidió a abandonar los confines del área de California en donde vive el resto de su clan, se ve obligada debido a su precaria situación económica a regresar al hogar familiar y volver a convivir con sus padres y hermanos, que como en los viejos tiempos, le harán llorar y reir, en ocasiones ambas cosas al mismo tiempo. Cuando conocemos a Sarah, está empacando todas sus cosas del apartamento que ocupaba en Fresno y obligando a sus dos molestos y malcriados hijos, Amber (Mae Whitman, En terapia) y Drew (Miles Heizer, Urgencias) a mudarse de nuevo a la casa familiar de Berkeley para que ella pueda estar cerca de sus padres y de sus hermanos.
En la puerta de la casa familiar, Sarah en recibida por su testarudo y dogmático padre Zeek (Craig T. Nelson, The District), y por Camille (Bonnie Bedelia, The Division), su madre, todo un ejemplo de fuerza y el pilar sobre el que se sostiene la familia, quienes entre ellos están lidiando de forma privada con sus propios problemas matrimoniales. Además, tras su llegada Sarah se vuelve a reunir con sus hermanos, que como todos los demás afrontan los retos que provocan sus relaciones personales. Como Julia (Erika Christensen, Seis Grados), una hermana que es la completa antítesis de Sarah, una exitosa abogada corporativa que no puede dedicar todo el tiempo que quisiera a ser una buena madre para su hija, Sydney (Savannah Rae), y una buena esposa para su marido, Joel (Sam Jaeger, Eli Stone).
Mientras Crosby (Dax Shepard, Doce en casa), el hermano pequeño de Sarah, un joven con auténtico miedo al compromiso, se esfuerza por aceptar la responsabilidad de ser adulto, es Adam (Peter Krause, A dos metros bajo tierra), el más mayor de los hermanos Braverman, quien debe renunciar a sus preconcebidas expectativas sobre lo que constituye una familia normal cuando él, su esposa Kristina (Monica Potter, Boston Legal), y su hija adolescente, Haddie (Sarah Ramos, El sueño americano), finalmente se dan cuenta de que su excéntrico hijo pequeño, Max (Max Burkholder, Cinco Hermanos), puede estar sufriendo una grave discapacidad.
Aunque cada hermano y cada familia tiene su propia cuota de problemas para lidiar con ella, quizá esta reunión sea el empujón que necesitan para ayudarse los unos a los otros a recomponer las piezas de su vida en común y centrarse por fin en los retos que surgen día a día en toda familia moderna mientras se está criando a los hijos, y poder además empezar de cero. Y es que aunque la paternidad pueda no ser lo que cada uno de los miembros del clan Braverman esperaba, es su familia la que estará siempre a su lado para pasar todos juntos los buenos y los malos momentos de la vida. (... de mundoplus).
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