
179 Gifs | 250x250/590x508 | 11260910Sfrd

http://hotfile.com/dl/71869828/870f4b1/11260910Sfrd.rar.html

Es el holgazán más criticado de Inglaterra. Keith Macdonald se ha hecho tristemente célebre por tener 15 hijos (uno en camino) con 14 mujeres, las mismas que no imaginaban que el padre de sus niños disfruta de ir de cama en cama sin ningún tipo de responsabilidad sobre sus autos.
Según indicó el diario inglés Daily Mail, el hombre de 25 años siempre se esmera para que no le falten los cigarrillos, los videojuegos y la cerveza. Sin embargo, cuando se le pregunta por su irresponsable actitud, él niega todo.
Los medios ingleses indican que el hombre cobrará fuertes cantidades de dinero del Estado por las asignaciones familiares y contribuciones que se entregan a los niños hasta que cumplen la mayoría de edad. Algunos calculan unos 2 millones de libras.
Los principales medios lo han catalogado como “un playboy de los suburbios” y un ejemplo de “exuberancia sexual”.
La madre del décimo hijo del sujeto, conocido como “Baby N°10”, contó las mujeres no se conocían entre sí. Desde la sociedad inglesa se le ha pedido que se le aplique la vasectomía.
Este caso extremo ha despertado el debate en Inglaterra sobre los bonos a las personas de bajos recursos.
Vía Twitter: :@AngelLlacer


"Soy optimista, porque aún no hemos encontrado nada", ha asegurado en declaraciones Martín Valentín, quien ha valorado que esta campaña de excavación vaya a durar dos meses y medio. En la pasada campaña, el equipo de este investigador -esa vez más reducido- halló momias, huesos humanos, cuentas de collar, lino, papiros y estatuillas, pero en su mayoría fragmentos.
Esta vez, este arqueólogo se ha mostrado confiado en que se encontrarán sarcófagos y piezas enteras. Y es que los investigadores tratarán de llegar a zonas más profundas de la tumba, donde, en épocas pasadas, los saqueadores no tuvieron oportunidad de acceder. "Una cosa es excavar hasta los 5,40 metros y otra muy distinta hasta el suelo de piedra, donde pueden aparecer cosas importantes y no hay el mismo ambiente de despojo", ha indicado Martín Valentín.
Un periodo turbulento
Los investigadores, cuyo proyecto está financiado por el Ministerio de Cultura y la Fundación Gaselec de Melilla, trabajarán en la tumba 28 que perteneció al visir Amen-Hotep, Huy (del que prácticamente no se sabe nada), correspondiente al reinado de Amen-Hotep III (Imperio Nuevo, hacia 1360-1353 antes de cristo).
Este período y, en concreto, el tiempo transcurrido entre los años 28 al 36 de este soberano constituye uno de los períodos más turbulentos del Imperio Nuevo egipcio, ha agregado Martín Valentín. Tal y como ha recordado este experto, en la primera campaña de excavación el equipo se encontró el monumento totalmente cubierto de arena, lo que parece la causa de que hasta la llegada de los españoles la tumba no hubiera sido excavada por arqueólogos.
El suceso se ha producido sobre la una de la madrugada en una vivienda situada en la calle Almirante Cervera de Moncofa (Castellón), cuando el hombre, de 46 años, ha asestado varias puñaladas a su esposa, de la que tenía una orden de alejamiento. A consecuencia de las heridas de arma blanca ha muerto la mujer, con la que tenía un hijo en común el agresor.
Posteriormente, el agresor ha intentado suicidarse lanzándose desde la azotea del edificio, aunque no ha muerto. Una ambulancia del SAMU lo ha trasladado hasta el hospital de La Plana, en Vila-real, donde permanece custodiado por la Policía.
Según el balance de este periódico, ya son 51 las mujeres muertas por violencia de género en lo que va de año. El último asesinato antes de hoy se produjo el 19 de septiembre, cuando se halló el cadáver de M. R. T. R, de 30 años, en una finca situada en el término municipal de Córdoba (Andalucía). El presunto autor del crimen falleció en el hospital tras caer de una torre de electricidad.

SYDNEY Reuters/EP
Un grupo formado por unos 50 activistas australianos contra el cambio climático cerró el puerto de carbón de Newcastle (sureste de Australia), el mayor del mundo, tras acceder en tres terminales y atarse a los equipos de carga, según informaron el operador del puerto y los propios manifestantes.
La medida del grupo Rising Tide frenó las operaciones de las tres terminales del operador portuario Port Waratah Coal Services, que operan de manera constante, según señaló un portavoz.
La portavoz de Rising Tide, Annika Dean, dijo que nueve manifestantes se ataron a la maquinaria en lo que calificaron como una acción de "emergencia" para destacar el impacto del cambio climático.
Se trata de la última de una serie de protestas en la terminal portuaria por parte de esta organización, que asegura que las exportaciones de carbón de Australia están alimentando el calentamiento global.
Newcastle es el mayor puerto exportador de carbón del mundo y una importante fuente de ingreso en Australia.





Isabel F. Lantigua | Emma Fernández | Madrid
El Dr. House, el gurú del diagnóstico diferencial, no es el único médico capaz de detectar un síndrome quimera -un trastorno extremadamente raro en el que quien lo padece tiene células con diferente ADN-. En la vida real, el televisivo médico tiene una dura competencia. Un grupo de doctores experimentados que forman parte del Programa de Enfermedades sin Diagnosticar (UDP, según sus siglas en inglés) y que se dedica a dar esperanza a pacientes que llevan toda una vida buscando una explicación a sus problemas de salud.Este equipo de elite, que forma parte de los NIH (los Institutos de Salud de EEUU), utiliza el mismo método de trabajo que House. Primero estudian la historia clínica del paciente y enumeran sus síntomas, debaten con qué patologías pueden cuadrar y descartan otras, dan su veredicto y realizan todas las pruebas necesarias para confirmar su hipótesis. Sin embargo, en su caso diagnosticar una enfermedad lleva mucho más de los 60 minutos de la ficción.
El trabajo de estos detectives de enfermedades comenzó en 2008, como un proyecto piloto, y desde entonces han estudiado a 300 personas. Pero su labor es más difícil de lo que parece en la tele y mucho menos existosa. Como reconocía esta semana a la CNN el director del Programa, William Gahl, "debemos ser realistas y tratar de que nuestros pacientes también lo sean. Sabemos que somos su última esperanza, pero tienen que ser conscientes de que han estado en los mejores centros del país y no han encontrado respuesta. Nuestra tasa de éxito ronda el 15%".
No resuelven todos los casos, pero sí algunos muy complicados. El objetivo del programa es doble. Por una parte tratan de ofrecer un diagnóstico a gente que lleva muchos años sufriendo sin encontrar solución. Y, en segundo lugar, intentan descubrir nuevos trastornos o nuevos aspectos de enfermedades ya conocidas. Para ello, 25 profesionales de especialidades tan diversas como la oncología, la genética, la cardiología o la odontología se reúnen para estudiar cada caso y, además, pueden pedir ayuda a cualquiera de los otros centros adscritos a los NIH.
Para acceder a la valoración de estos detectives, el afectado debe ser recomendado por un médico de otro centro y presentar todo su historial. Una vez elegido, el paciente -suelen ser 100 cada año- pasa una semana en el centro del UDP, donde le realizan todas las pruebas necesarias. Luego, le mandan a casa y ahí es donde empieza el verdadero trabajo al más puro estilo de Sherlock Holmes. Encontrar el diagnóstico puede llevar días o meses. Pero la sensación cuando se logra es inexplicable, tanto para el médico como para el paciente.
La conoce bien Amanda, estadounidense de 28 años, que vivió su infancia sin saber por qué tenía tantas meningitis, por qué la salmonelosis era mucho más grave en ella que en sus compañeras, por qué una simple herida le causó una gangrena que se extendía tan rápido que le tuvieron que amputar la pierna izquierda. Mucho sufrimiento después, descubrieron el origen de su problema: una deficiencia de IRAK-4, una mutación genética que impide al organismo crear una proteína necesaria para luchar contra las bacterias, dejando a la persona totalmente indefensa.
Según la definición de la Unión Europea, las enfermedades raras, minoritarias, huérfanas o poco frecuentes, incluidas las de origen genético, son aquellas con peligro de muerte o invalidez crónica que tienen una prevalencia menor de cinco casos por cada 10.000 habitantes. Existen más de 5.000 enfermedades raras conocidas y pacientes y familiares sufren un calvario hasta que averiguan qué es lo que anda mal.
La Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) calcula que los afectados tardan de media unos cinco años en recibir un diagnóstico. Aunque a veces este tiempo se prolonga mucho más y, otras veces, nunca se llega a una respuesta médica concreta. A falta de un equipo como el de EEUU, esta institución lleva tiempo reclamando una red de centros de referencia para estas patologías, que evitaría a los pacientes y sus familias los desplazamientos constantes en busca de un diagnóstico y un tratamiento eficaz.